PARÁSITOS INTERNOS Y SU IMPORTANCIA EN LA SALUD EQUINA. |
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Los caballos al igual todas las especies animales conviven con otros animales que se alojan dentro de su organismo o sobre el, utilizando los nutrientes del primero para beneficio del segundo; esta relación biológica se conoce como parasitismo, en donde existe un hospedero (el que da alojamiento), y un parásito (el que vive a costas del hospedero) que además no aporta beneficios a su sustentador. Esta relación hospedero-parásito puede mantenerse en equilibrio siempre que el daño que genere el parásito sea leve y no ponga en peligro la vida del caballo. Cabe señalar que es casi imposible mantener a un animal libre de parásitos, lo importante es mantener esta relación en equilibrio. Cuando existe algún fenómeno que desequilibre esta relación, como por ejemplo, un ambiente con alta cantidad de parásitos que ingresan en corto tiempo a un animal, o cuando existe una situación de estrés en el caballo (parto, cambio de ambiente, fuerte entrenamiento, alta carga de trabajo, mala nutrición, bajas defensas) la balanza se inclina en favor del parásito pudiendo éste generar enfermedad al hospedero, conociéndose esta patología en términos generales como parasitosis. Enfermedades de diversa gravedad pueden ser causadas por parásitos, a continuación se citan algunos parásitos internos y las lesiones que provocan: GRANDES ESTRÓNGILOS: "gusanos" que en etapa adulta se adhieren a la mucosa intestinal succionando sangre y provocando erosiones. La larva de uno de estos parásitos migra a través de vasos sanguíneos generando arteritis (fotografía 1) y cólicos tromboembólicos la mayoría de las veces fatales.
Fotografía 1: Aneurisma vermicoso de arteria aorta en un potrillo. ASCARIDIOS: son vermes (gusanos) largos y redondos que afectan principalmente a potrillos, generan pobre desarrollo y crecimiento, pelo deslucido, debilidad, tos, diarrea, cólico y en casos extremos obstrucciones con ruptura intestinal. GASTERÓFILOS: son insectos (moscas) cuyas hembras ponen sus huevos en los pelos largos alrededor del hocico del caballo y en las rodillas con apariencia de liendres; al desarrollarse la larva ingresa al interior de la boca hacia el estómago donde pasa el invierno y alcanza otro estado larvario conocido como Barrilito por su forma (fotografía 2). Puede provocar dolor a la masticación, mal desarrollo, cólico y muerte por ruptura gástrica.
Fotografía 2: presencia de "barrilitos" en estómago de equino. HABRONEMIASIS: enfermedad causada por larvas de una mosca que genera lesiones granulomatosas, conocidas en el campo como herida de verano, afectando principalmente la pared torácica donde hace contacto con las espuelas, y el proceso de la uretra en el pene de los machos (lesión similar a la causada por Habronema fotografía 3).
Fotografía 3: lesión granulomatosa similar a habronemiasis en el pene de un potro. PARÁSITOS PULMONARES: son gusanos pequeños que pueden provocar tos asociada al ejercicio, y mal estado general. OXIUROS: pequeños vermes conocidos como pidulles que provocan prurito (picazón) en la región anal, inquietud, y pérdida de pelo en la base de la cola. TENIAS: son largos gusanos estriados y planos, que se alojan en el intestino y pueden estar asociados a mal estado general, diarrea y cólicos. El diagnóstico de una parasitosis le corresponde hacerla a un veterinario, pudiendo ser necesario realizar exámenes de laboratorio para un diagnóstico preciso buscando en las fecas la presencia y cantidad de huevesillos microscópicos de parásitos. En general un propietario de un caballo puede sospechar de la presencia de parásitos observando que su animal a pesar de ser alimentado de buena manera está delgado, con el pelaje largo, opaco, abdomen abultado; presencia de huevesillos blancos en los pelos de la zona de la mandíbula y rodillas; que el animal se restriega la zona anal en arboles, cercas o muros; la presencia de "gusanos" adultos en las bostas, aunque la ausencia de ellos no indica que no están en el intestino del animal. La prevención y tratamiento de estas parasitosis se basa en el uso de productos y estrategias apropiadas para cada predio determinadas por un veterinario asesor. Siempre debe tomar en cuenta las recomendaciones del laboratorio productor del antiparasitario que desea usar, y pedir la asesoría de un veterinario, para no cometer errores.
Fotografía 4: administración de antiparasitario a un caballo. Como recomendaciones generales se puede señalar:
Con estas simples recomendaciones y con la ayuda de su veterinario usted podrá optimizar el uso de antiparasitarios en sus caballos, evitar enfermedades resguardando la salud de ellos y por lo tanto alargando la vida útil de sus ejemplares. Juan Pablo Solís R.
Lic. Medicina Veterinaria
Medicina de Equinos
Universidad de Chile
Teléfonos 09-3339900 02-4559351
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